Ante la rueda de prensa en la que Riegos del Alto Aragón (RAA) no renuncia al proyecto de Biscarrués esta coordinadora hace las siguientes valoraciones: 

– La sentencia anula el anteproyecto, la declaración de impacto ambiental y la declaración de interés general del proyecto por lo que el proyecto en exposición pública será ilegal en el momento en el que la sentencia sea firme.

– Así como RAA pese a una sentencia en contra no renuncia a este proyecto, la Galliguera continuará apostando por su desarrollo sin perjudicar ni pedir la ruina de nadie.

– Los habitantes de la Galliguera no son “colectivos que se lucran del conflicto” son personas que han sido capaces de hacer un proyecto de vida turístico, agrícola y ganadero junto a un río vivo invirtiendo sus ahorros sin casi ayudas públicas pese a que su destino ha estado en manos de los regantes. Es una gran falta de respeto decir eso de quienes han dedicado 30 años de su esfuerzo a defenderse de los intereses de otros ciudadanos respecto a los que se supone que en democracia tienen los mismos derechos sin que muchos políticos los traten así.

– La afirmación de que a las gentes de la Galliguera “poco les importan la realidad rural, su despoblamiento y la necesidad de la agricultura en el medio rural” en boca de quién ha pretendido inundar un pueblo, campos, granjas y un río que genera fijación de la población demuestra su falta de interés por conocer a aquellos a los que ha amenazado durante años. Las vecinos y vecinas están viviendo satisfechos sus primeros días libres sin la amenaza de este proyecto y piden que sea enterrado definitivamente y que el dinero del proyecto se dedique a la descontaminación por lindano un problema que afecta también a RAA.

– El Canal de Regantes de Aragón y Cataluña ante esta misma sentencia en Santaliestra optó por la regulación interna con el embalse de san Salvador que ya está en funcionamiento. Este ejemplo cercano demuestra que las alternativas.

– El recurso de casación, en caso de ser presentado y admitido, demorará nuevamente la respuesta a las supuestas necesidades de regadío de lo que se deduce la falta de interés de la cúpula regante en dar respuesta rápida a sus usuarios. La decisión respecto al futuro de dicha cúpula deberá tomarla el conjunto del sistema acorde al resultado incompetente de su mala gestión por apostar durante 30 años por un proyecto inviable legal y técnicamente. Lamentamos que esta decisión no pueda tomarse de forma democrática pues esta comunidad de regantes vota por número de hectáreas y no por persona manteniendo un sistema de toma de decisión obsoleto, caciquil y oligarca.

– Esta es una sentencia dictada por un juez ni por los afectados ni por los ecologistas, tiene en cuenta los efectos del cambio climático y es la victoria del medio ambiente.

– Los acuerdos del Pacto del Agua no se suscribieron ni por afectados ni por ecologistas y la composición política ha cambiado mucho por lo que sería un tema a revisar.

– La afirmación de que a Biscarrués se llego tras mucho estudio de alternativas es falsa, este es el único sitio con el río sin embalsar antes de quedar casi sin caudal por la derivación al Canal de Monegros. Por ser un tramo bien conservado es por el que la sentencia obliga a respetarlo.

– El enfrentamiento entre territorios no funciona, la Galliguera forma parte de Aragón, al igual que otros territorios y solo ha luchado por continuar existiendo sin pedir nada a nadie solo que se les deje continuar con su desarrollo, no se les niega el agua, solo el que se tenga que guardar en nuestra casa.

– Jesús Estachod, presidente coordinadora. 618317953

– Lola Giménez, portavoz coordinadora 606340951

– Luis Tirado, delegado de SEO/BirdLife en Aragón. 616 380 905.

Esta coordinadora agradece emocionada todos los apoyos populares de este último mes.


La sentencia de la Audiencia Nacional debe dejar el proyecto de Biscarrués en papel mojado

El proyecto  Biscarrués, que pretende levantar una presa y un embalse que alteraría la ecología del río Gállego, afluente del Ebro, debe considerarse papel mojado. En una sentencia notificada ayer, la Audiencia Nacional tumba el anteproyecto y la declaración de impacto ambiental que sustenta la construcción de esta infraestructura hidráulica en la provincia de Huesca, actualmente en trámite de información pública.

Así lo estiman los colectivos que recurrieron Biscarrués ante la Justicia: la coordinadora Biscuarrués-Mallos de Riglos, los ayuntamientos de Biscarrués, Murillo de Gállego y Santa Eulalia de Gállego; y las ONG WWF, SEO/BirdLife, Greenpeace Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra. El de Biscarrués ha sido el primer caso en el que se personaban conjuntamente estas cinco organizaciones ecologistas.

El principal argumento esgrimido por la Audiencia Nacional es que, con este proyecto, el Gobierno de España incumple la Directiva Marco de Agua. Esta norma comunitaria, de aplicación en nuestro país desde 2000, obliga a prevenir el deterioro de todas las masas de agua de la Unión Europea y a mejorar su estado. A juicio del tribunal, esto no sucedería si se construye Biscarrués, ya que el río Gállego se vería modificado significativamente al dejar de ser un sistema de agua corriente para convertirse en un depósito.

Es más: la Audiencia Nacional afea al Estado español que, cuando se aprobó el anteproyecto de Biscarrués en 2012, nuestro país ya había incumplido la Directiva Marco del Agua, puesto que no debía haber aprobado en 2009 todos sus planes hidrológicos y, entre ellos, el del Ebro.

En opinión de los demandantes, la acreditación de que el Estado incumple con Biscarrués la citada directiva es especialmente relevante no solo porque es ejemplarizante sino porque sienta un precedente y puede afectar a otros proyectos en curso. Es el caso, por ejemplo, de los planes para construir los embalses de Almudevar y Valcuerna, que son mencionados en la sentencia.

La única manera de “esquivar” el mandato de la directiva es su artículo 4.7, que permite acometer, de forma excepcional, proyectos que alteren las masas de agua. Para ello, es preciso cumplir estricticas condiciones que, en el caso de Biscarrués, no se dan, según la Audiencia Nacional.

En concreto, el tribunal cita que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) –trámite imprescindible en estos casos-, no contiene todos los estudios y evaluaciones necesarios para ello. El fallo es claro en este punto: estos estudios deben presentarse antes de iniciar las obras, y no después, tal y como se pretendía. De lo contrario, la DIA carecería de toda utilidad. Y, además, señala que los argumentos no pueden formularse en abstracto: el proyecto de Biscarrués aludía a un “interés público superior”  que no estaba soportado por un análisis detallado y específico.  Este interés, por tanto, no está acreditado.

La sentencia también señala que no se ha presentado un informe de viabilidad económica, técnica, social y ambiental, y un estudio específico de recuperación de costes. Ambos trámites son obligatorios en aplicación de la Ley de Aguas.

Triunfo de la sociedad civil

Tras esta excelente noticia, que es un triunfo de la sociedad civil aragonesa, tanto SEO/BirdLife, WWF, Greenpeace, Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra como la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos, solicitan al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y a Riegos del Altoaragón, empresa que impulsa el proyecto, que no recurran esta sentencia y que paralicen Biscarrués definitivamente. Todos los colectivos presentarán alegaciones al proyecto, en trámite de información pública, argumentando lo que ya ha probado la Audiencia Nacional.

En opinión de los recurrentes, el Gobierno de España y el Ejecutivo aragonés, a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro, han de aprovechar esta oportunidad para trabajar en una política de aguas centrada en proteger, y no en deteriorar, los ríos y ecosistemas acuáticos. Es el camino más acertado para asegurar el futuro de los servicios que nos aportan estos hábitats. En este punto, los colectivos ponen en cuestión el papel y el trabajo de la Confederación Hidrográfica del Ebro, que debería tener a la Directiva de Agua como referente jurídico a la hora de realizar cualquier actuación hídrica en lugar de vulnerarla.

Los pueblos del río Gallego han demostrado que se puede crear economía sostenible basada en el respeto su medio natural y, con este fallo judicial, se abre un camino para quien verdaderamente quiera apostar por un modelo económico sostenible en el tiempo y que respete las normativas europeas.  Es tiempo de que las gentes de la comarca de Galliguera, la zona afectada por el proyecto, consoliden su apuesta por un desarrollo sostenible ligado al río. Trabajar en positivo por esta tierra beneficia a todo Aragón.

Los recurrentes solicitan a los poderes políticos que no se plantee ningún proyecto más en la Galliguera puesto que podría incurrir en una nueva ilegalidad, que no se utilice el poder ejecutivo y legislativo para cambiar las leyes o las características de la presa y saltarse así el fallo judicial, como ya se hizo en el pantano de Mularroya; y que el presupuesto asignado al pantano de Biscarrués sea destinado a la descontaminación del lindano a la altura de Sabiñánigo, algo que beneficiaría a toda la cuenca y a los usuarios del agua del río en Monegros.

Información complementaria

Historia de los desmanes en el Gállego

El Gállego, río emblemático de Aragón y de la cuenca del Ebro, es un ejemplo paradigmático de los males crónicos que padecen muchos ríos españoles, sometidos a todo tipo de presiones y privados de su carácter natural. En sus menos de 200 kilómetros, reúne un rosario de abusos ambientales, obras innecesarias o mal proyectadas y decisiones de gestión irresponsables que han degradado su valor ambiental y han privado a la sociedad de un bien común de gran valor

Son obviadas la planificación a largo plazo y el cumplimiento de las normativas de la UE, y también se ignoran los pilares de la sostenibilidad: el social, el económico y el ambiental. El mejor ejemplo de esta política es la proyección del embalse Biscarrués, ideado hace casi 40 años y que podría costar cerca de 125 millones de euros. La finalidad oficial de la presa, de 41 metros de altura y un kilómetro de longitud, es laminar las avenidas del río Gállego y suministrar caudales a los campos de Riego del Alto Aragón, el mayor regadío de Europa occidental, con 174.000 hectáreas. El agua está destinada a regar el enclave natural estepario más importante de Europa, los Monegros, lo que implicaría la transformación de zonas de secanos de alto valor ecológico en regadíos con el agua embalsada en Biscarrués. Afectaría a hábitats y especies en clara regresión como el sisón o el cernícalo primilla, cuyas poblaciones han descendido un 50% en los últimos 10 años.

Sin embargo, ese muro tendrá también otros efectos. Entre los más perjudiciales se encuentra el de anegar 14 de los 20 kilómetros de río que, desde hace más de dos décadas, permiten ganarse la vida a varios centenares de familias gracias a los deportes de aventura y que ha conseguido frenan la sangría demográfica que sufre esta zona del alto Aragón. De hecho, en la comarca de la Galliguera se dan casi un tercio de las actividades de turismo activo que se desarrollan en la comunidad autónoma.

El embalse de Biscarrués, afectaría a especies en peligro de extinción como el milano real o el cangrejo autóctono. También modificaría el paisaje, deteriorando de forma irreversible el Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba.

–       José Torralba, alcalde de Biscarrués 606340059, José Antonio Casaucau, alcalde de Santa Eulalia de Gállego 672590354, Marta de Santos, alcaldesa de Murillo de Gállego 696933768 .

–       Luis Tirado, delegado de SEO/BirdLife en Aragón. 616 380 905.

–       José Luis Beaumont, abogado

–       Lola Giménez, portavoz de la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos. 606340951

–       José Antonio Cuchí, presidente de la Asociación Amigos de la Galliguera 69930072.